Bienvenido Nº: TU A LO TUYO!!!

martes, 4 de diciembre de 2007

AMOR Y LOCURA (enviado por diego martín)

Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento bostezó por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "vamos a jugar a los escondidos". La intriga levantó el ceño entrañada y la curiosidad sin poder contenerse, pregunto: ¿A los escondidos?, ¿y eso como es?. Es un juego explico la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El entusiasmo bailo secundado por la euforia, y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse. Uno…dos…tres, empezó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así termino de ocultarse en un rayito de sol. El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. Un millón!! contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, que resulto ser un nido de avispas. De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos. Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

LO VALIOSO DE SABER, SABER


¿Quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿Adónde iré?. ¿Si llego a algún lugar, cómo sabré realmente si era ése el lugar a donde tenía que ir?. ¿Preguntar por preguntar?. No, no es preguntar por preguntar, es preguntar para saber, porque el saber se adquiere de otros que saben. Si yo sé algo que tú no sabes y te lo cuento, ya somos dos que lo sabemos. Eso significa que has adquirido mi sabiduría.
Tener sabiduría no es saberlo todo, sino saber qué decir o cómo actuar frente a una determinada situación. “Solo sé que no sé nada”, ¡eso es saber!. Darse cuenta uno mismo que no sabe absolutamente nada es sabiduría pura, lo demás es solo basura. Creerse sabio no lo hace a uno más sabio, sino más ignorante. Una vez mi padre dijo: -”el que sabe, sabe, y el que no, es jefe”. Pero les digo la verdad, me gustaría ser jefe. ¿A quién no?.
Me molesta la gente que después de ocurrirte cosas dicen:
-“sabía que te iba a pasar”. Y es ahí donde me pregunto: ¿por qué no lo dijo antes que pasara?. Asi podría haberlo evitado. Pero es obvio, no lo dijo porque “creyó” que lo sabía, pero como no estaba seguro no lo hizo por miedo a equivocarse. El sabio nunca se equivoca, no porque lo sepa todo, sino porque cuando cree que va a equivocarse no lo dice, o no lo hace.
Cuando uno sabe lo que dice, habla mucho menos que el que dice lo que sabe. ¿Quién es más sabio, el que dice lo que sabe o el que calla lo que sabe?. Para ser uno de ellos primero debemos aprender cosas como: saber respetar, saber disculparse cuando uno se equivoca, saber cuidar lo que tenemos, saber ser responsables, saber amar a las personas que nos rodean, saber reír y hacer reír, y tantas otras cosas que no son difíciles de aprender; ahí sí seremos unos grandes sabios y tendremos un gran poder de sabiduría. ¿Y saben por qué?. Porque así sabremos el significado que tanta gente busca y no todos pueden conseguir; el de una vida mejor. Pero lo más importante de todo esto es que así vamos a conseguir algo que es más valioso y rico para nuestra humanidad. “Saber vivir”


Pablo Claro

martes, 6 de noviembre de 2007

Porque si

Se enciende la luz y observo que no hay nadie a mi alrededor. Estoy solo. Me encuentro sentado en una silla mirando un punto fijo en la pared. En realidad ese punto es imaginario porque no existe ese tal “punto en la pared“. Hay un cubo de basura con cosas en su interior, no sé que son esas cosas porque no se ve bien desde aquí. Arrojo un papel con forma de bola para ver si aún tengo la puntería que de chico me sacaba de tantos apuros. No, ya no la tengo. Me equivoqué. Tengo derecho a equivocarme porque soy humano. Tengo derecho a muchas cosas y una de ellas sería a no abusar de mis derechos. Tengo el derecho de ir derecho por la vida. Giro mi cabeza y no encuentro nada, juro que esperaba encontrarme algo, no sé que, pero algo que cuando lo viese dijera: ¡justo lo que andaba buscando!. Quisiera abrirme paso en esta vida pero primero tendría que hacerlo en este sitio. Empezar por algo. Por algo que no he empezado o algo que haya dejado por la mitad, pero hacerlo ya.
Mi silla hace un ruido extraño, como un crujido gracioso y rítmico al moverme. Me divierte. Sigo divirtiéndome con ese sonido. Ya está, me cansé. Me gustaría recoger la bola de papel para volver a arrojarlo y así poder afinar mi puntería. Creo que no vale la pena. ¡Que difícil es seguir y que fácil es quedarse!. Tengo un secreto que lo diría a viva voz, pero dejaría de serlo si se lo contara a todos. Entonces no sé para que sirven los secretos si no se pueden decir. Que aburridos son los secretos. A veces siento que tengo la mente de un niño imaginando que poseo la edad que tengo actualmente. Me quedo con el presente, aunque el presente no exista porque todo lo que voy a decir es el futuro y lo que voy diciendo ya forma parte del pasado en el mismo momento en que lo estoy diciendo. Cada momento es único e irrepetible, por eso hay que disfrutarlo. Claro que los momentos malos es imposible disfrutarlo pero tomémoslo como experiencia, esa que nos sirve para no volver a golpearnos con la misma roca. ¿Por qué siempre ponemos como ejemplo una roca?, ¿cuándo una silla, o un cubo de basura, o una bola de papel?. Es inútil, el ser humano funciona como un rebaño, todos van para el mismo lado. ¡Ahí tenemos otra vez un ejemplo de esos!, ¿por qué un rebaño pudiendo ser un cardume, una manada, una jauría?. Es una tarea muy complicada esa de llevar la contraria como bandera porque siempre nos vamos a encontrar con una roca y un rebaño.
Ahora ya no pienso en nada, no porque no quiera pensar en nada sino porque realmente mi mente está en blanco, o negro, o azul, pero lo cierto es que no pienso absolutamente nada. Quizás estoy pensando que no lo hago y no me doy cuenta que sí lo estoy haciendo. Algunos piensan que estoy loco, pero cuando salga de aquí les demostraré que no es así. Algunos piensan que estoy loco, pero cuando salga de aquí les demostraré que no es así. Creo que acabo de escribir dos veces la misma frase. Se enciende la luz y observo que no hay nadie a mi alrededor. Estoy solo. Me encuentro sentado en una silla mirando un punto fijo en la pared. En realidad ese punto es imaginario porque... Porque sí.
Pablo Claro
Hoy es un dia diferente al de ayer, no significa ni mejor ni peor, sino diferente.
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Pedido de rescate de posible secuestro :)

Frases Célebres del pofesor Jhon McKeyn