Bienvenido Nº: TU A LO TUYO!!!

viernes, 1 de mayo de 2009

EL OBSESIVO


Ayer me puse a sumar todos los momentos felices de mi vida. Todo era muy positivo. Hasta que comencé a restarlos con las cosas malas que tuve. Ahí  la situación dio un giro negativo. Había muchas cosas negativas, casi tantas como positivas, pero la balanza estaba un poco inestable. 
Después se me ocurrió multiplicar el tiempo ganado entre cosas malas y buenas, pero lamentablemente tuve que dividirlo con el tiempo que perdía entre las cosas malas, las buenas y el tiempo ganado. La vida parece una ecuación simple, porque a simple vista pareciera que es así, pero los ejemplos mandan: Si una pareja se junta y tienen un hijo la ecuación sería imperfecta, porque uno mas uno no serían dos, sino tres. ¿Pero si tienen mellizos, o trillizos? Entonces uno mas uno ya no serían tres, sino cuatro o cinco. Cada vez peor. 
Por un lado sumé las veces que estuve enamorado y por el otro las veces que fui engañado. ¡Que loco! Porque me di cuenta que fui más veces engañado sin haber estado enamorado. Me enamoré pocas veces. Me desenamoré muchas. Quise sumar las horas vividas, pero... ¿cuándo dejaría de contar?. 
Voy a contar los pasos que doy hasta llegar al trabajo. Creo que se me va a hacer imposible porque voy muchas veces al baño antes de salir, además siempre olvido algo en la mesa y tengo que volver. Sería comenzar otra vez, y lo que esta empezado no tiene el mismo sabor que lo nuevo.  
Tengo que sumar las veces que saludo a la gente y restarlo con las veces que la gente me responde el saludo. Pero hay veces que no lo hacen y quedo haciendo señas con la mano como un idiota. Bueno, eso no lo contemos. Mejor voy a contar las veces que me equivoco. (...) todavía no me equivoqué. ¿Pero qué hago entonces, lo resto?. ¿Restarlo con qué?. ¿Cómo hago para que el hecho de equivocarme lo pueda restar con el hecho de “no” equivocarme si no me equivoqué?. Entonces si no lo puedo hacer será porque debo estar equivocado. ¡Ahí está, me equivoqué!. Uno a cero. 
Me estoy aburriendo con todo esto. Podría restarlo, pero no, mejor no. Dicen que soy un obsesivo con todo eso de las sumas y restas, pero no les hagan caso. Yo no soy así. Lo habrán dicho unas diez veces nada más, de las cuales cinco fueron amigos, tres desconocidos y dos que mejor no hablar de ellos. Ahora sí voy a dejar de escribir, no solo porque estoy agotado y que ésta sea la segunda vez que se me acalambra la mano, sino que me di cuenta que acabo de escribir nada más y nada menos que cuatrocientas cincuenta y ocho palabras.



Pablo Claro

miércoles, 22 de abril de 2009

EL ENCUENTRO

Muchas veces intenté salir por la noche y caminar por la playa porque seguramente lo disfrutaría muchísimo, pero nunca me animaba. A tal punto que siempre decidía salir por otros lados por temor al aburrimiento que pudiese sentir al estar sólo. Hasta que tomé un poco de valor y dije: -lo voy a hacer, ¿por qué no?, puede llegar a ser una experiencia interesante ¿no?. Y así fue, y vaya si fue interesante. 
Caminaba sobre la arena dejando huellas que solo el agua borraba; y las olas que con todo su repertorio de sonidos, daban su toque sonoro en aquella noche. Hice un descanso en una de las pocas rocas que había en ese lugar y quedé observando el cielo sorprendido al ver tantas estrellas juntas. Parecían trozos de espejos que reflejaban la luz de la luna, por eso la luminosidad de cada una de ellas; y justo cuando giré la vista hacia la derecha veo una caer; entonces aproveché la ocasión y le pedí un deseo como buen supersticioso que soy. En ese momento pensé: -¡cómo me gustaría que fuese un extra terrestre!. Seguí observando esa estrella hasta darme cuenta que no era tal, sino que realmente era un extraño aparato surcando el cielo. 
La estrella efectivamente me había concedido el deseo. Pero no estoy  tan seguro que haya sido así, porque en definitiva no fue una estrella la que cayó, sino una nave espacial. Y si hubiese sabido que era una nave espacial jamás hubiera desaprovechado un deseo pidiendo que pasara otra nave extra terrestre. ¡Pero si las máquinas no conceden deseos!.¡Que locuras estaba diciendo entonces de tanto pensar!. 
Ese extraño aparato aterrizó muy cerca de mí. Se abrieron unas puertas como si fuese un gran ascensor y comenzó a bajar muy lentamente una persona. En ese momento creí que iba a salir un bicho verde con tres ojos, con garras, o el típico marciano con los ojos grandes y la cabeza alargada. Pero no, solo una persona como cualquiera de nosotros. Posó su pie en la arena y quedó observándola como sorprendido. Yo solo esperaba ese momento tan especial del encuentro de seres de planetas diferentes, pero nada, él solo seguía observando la arena. No aguanté más y le dije: -hola, mi nombre es Pablo y soy de este planeta. ¿Y tú de dónde vienes?. 
Tardó tres minutos en responder, pero para mí fueron casi tres siglos. Entonces fue cuando alzó su mirada hacia mí y dijo: 
-¡Sorprendente!. El tipo había quedado un poco paralizado. Yo le decía que eso era arena  y nada más. Le hice como quince preguntas en diez segundos. Quería saber si vivía en una ciudad como las que se ven en las películas  del espacio, si el bicharraco metálico tenía rayo láser, si se tele transportaban como Goku o cosas por el estilo. Hasta le llegué a preguntar si había visto “La Guerra de las Galaxias”. Pero nada, el tipo seguía ahí con lo suyo. Ya me resultaba pesado y aburrido. Pero eso no fue todo, como a los veinte minutos de estar con la vista en la arena no se le ocurrió mejor idea que mirar hacia atrás y darse cuenta que estaba el mar. Abrió aun más grande los ojos y dijo: 
-¡Maravilloso!. Yo pensaba por dentro, ahora el tipo éste se va a quedar otros veinte minutos observando el agua como tonto y yo sin saber las cosas increíbles que puedan existir en el espacio exterior. Pasada la hora, el E.T. seguía ojeando el agua. 
De pronto comenzó a desprenderse  una lagrima de su ojo derecho, se dio la vuelta, me miró e hizo el siguiente comentario: 
-¡Increíble, que suerte tienen!. Esbozó una pequeña sonrisa, se secó su lagrima con su mano, se dio media vuelta y caminó lentamente hacia su nave; giró su cabeza, hizo un especie de gesto como si fuese un saludo japonés y se  introdujo en el aparato para levantar vuelo y perderse en el infinito. En ese momento lamenté no haber traído la cámara de fotos, pero en fin, la experiencia creo que valió la pena, porque ese ser seguramente lo que vio fue algo que ellos no tienen en su planeta, y por eso se quedó tan sorprendido. 
Entonces fue cuando comprendí que a veces no valoramos las cosas que tenemos a nuestro alrededor que pueden ser cosas simples pero con un valor incalculable, y sí a las cosas materiales que muchas veces son innecesarias en nuestras vidas. Tendríamos que aprender a querer y cuidar de lo nuestro un poco más porque la vida es una sola, y los que realmente nos quieren, lo hacen por lo que somos, no por lo que tenemos. 
Pero me quedó una duda con el marciano ese... ¿habrá visto La Guerra de las Galaxias?.


Pablo Claro

sábado, 17 de enero de 2009

Un poco de Humor

En la Universidad de Medicina, los estudiantes estaban recibiendo su primera clase de anatomía con un cadáver real.Están todos reunidos en torno al cuerpo cubierto con una sábana blanca.Entonces el profesor empieza la clase diciendo:- En medicina es necesario tener dos cualidades muy importantes. La primera es no ser escrupuloso...El profesor retiró la sábana blanca y hundió su dedo en el culo del cadáver, lo retiró, se lo metió en la boca y comenzó a chuparlo.-Vamos, ahora, haced lo mismo - le dijo a sus alumnos.Éstos, asqueados, dudaron en obedecer, pero poco a poco, y por turnos fueron introduciendo el dedo y chupándolo después de retirarlo del culo del muerto.Cuando todos terminaron el profesor les miró y les dijo:- La segunda cualidad es observación; yo metí el anular y me chupé el índice.Presten más atención la próxima vez...
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-Mamá... estoy embarazada! ¡Ay hija! ¿pero dónde tenías la cabeza?
-Entre el volante y el equipo de CD.
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Le dice la madre a la hija: "Mija... ¡dicen las vecinas que te estás acostando con tu novio!" "Ay, mami, la gente es más chismosa ... Uno se acuesta con cualquiera y ya dicen que es el novio..."
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"¡María, tu marido se va a tirar por la ventana!" "¡Dile al tarado ese que le puse cuernos, no alas!"
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- " María, ¿estás enferma?... Te lo pregunto porque he visto salir a un médico de tu casa esta mañana..." - "Mirá, vieja, ayer por la mañana yo vi salir a un militar de la tuya y no por eso estás en guerra, ¿verdad?"
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- Dígame. ¿Cuál es el motivo por el quiere divorciarse de su esposo? - Mi marido me trata como si fuera un perro. - ¿La maltrata, le pega? - No, Quiere que le sea fiel...
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Un ladrón le grita a otro, en medio de un asalto: - ¡Viene la policía! - ¿Y ahora qué hacemos? - ¡Saltemos por la ventana! - ¡Pero si estamos en el piso 13! - ¡Este no es momento para supersticiones!
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Le dice un hombre a su mujer a las cuatro de la mañana: - ¿María, quieres que te joda? - ¡¡¡Siiii!!!! - Levántate y hazme una tortilla de patatas

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Hoy es un dia diferente al de ayer, no significa ni mejor ni peor, sino diferente.
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Pedido de rescate de posible secuestro :)

Frases Célebres del pofesor Jhon McKeyn