Bienvenido Nº: TU A LO TUYO!!!

martes, 16 de diciembre de 2008

EL AUTOBUS


Nunca pensé salir de mi casa y menos a otro país, ¿para qué si acá estoy bien?. Pero la vida tiene esas cosas, y fue ahí cuando me di cuenta que la vida es como el mar y nosotros somos la botella que ha sido arrojada. Nunca sabremos a donde iremos a parar.
Como me gusta ver el paisaje por la ventanilla de un autobús. Es como si la vida pasara a toda velocidad y lo único que no se mueve es el cielo. ¿Qué pensará la gente que está sentada en este mismo autobús?, ¿En sus trabajos, en sus familias o en lo mismo que yo?, ¿Por qué no nos animamos a mirarnos a la cara?. Sólo miro a la chica que está a mi izquierda, pero cuando ella no me mira. Ahora... ¿ella me mi mira cuando no la miro?, no lo sé y creo que nunca lo sabré por una simple razón... sólo la miro cuando no me mira.
Ahora está comiéndose un yogurt y un plátano. Lo sé porque no me mira. Como me gustaría que me mirase y me dijera: “hace una hora que sólo te miro cuando no me miras”... me muero, juro que me muero. Pero que torpe sería de mi parte morirme justo en el momento en que una mujer así te diga eso. Pero yo soy así, sería capaz de morirme en el mismísimo momento en el que nadie lo haría.
Sólo nos separan dos asientos y un pasillo. Y creo que es una distancia enorme. Sé que no lo voy a lograr. Hablar con ella sería casi imposible. Y lo peor de todo es que... ni siquiera me mira. No sé porque me detengo hablando sólo de ella si somos muchos en este autobús. Bueno... en realidad me estoy mintiendo a mí mismo porque sí sé porque hablo sólo de ella.
Ahora está jugando con su espejo. Aparentemente quiere estar más linda. Que estupidez, no se puede estar más linda. Porque realmente es hermosa. Y si pudiera, ahí si me muero. Otra vez jugando con la muerte. Ya morí dos veces en este viaje.
No me animo siquiera a preguntarle la hora por miedo a que se dé cuenta que yo también llevo reloj. ¿Tendrá novio?, seguro que sí, una mujer así jamás podría estar sola. Entonces ya no tengo oportunidad. Pero... ¿Para qué quiero una oportunidad si estoy evitando que se dé cuenta que la estoy mirando?. No sé que hacer. Bajarme del autobús no puedo porque ni sé por donde estoy. Creo que lo único que me queda es... contarle la historia.



Pablo Claro

miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL ESPEJO


Acababa de salir del baño cuando me detuve en el pasillo para llegar a mi habitación. Quedé pensando unos segundos. Tenía lo ojos como un dibujo animado, la marca del cojín en la cara y el pelo que parecía un nido de pájaros. Retrocedí unos pasos, volví a meterme en el baño y lo vi. Era la primera vez que sólo dedicaba mi tiempo por algo que siempre utilizaba pero no le daba la importancia o la atención que se merecía: “El espejo“.
Primero comencé a observar el marco. Tocaba los vértices acompañándolos con la punta de mis dedos y luego me puse a pensar mirando mi imagen reflejada en el espejo: ¿Quién será el verdadero Pablo, él o yo?. Porque creemos que somos “nosotros” los verdaderos, pero la verdad es que nunca oímos decir lo que dice nuestra imagen. Además hablamos al mismo tiempo y el sonido de la voz es unísono. ¿Qué hará mi otro yo cuando no lo veo? ¿Hará lo mismo que yo? ¿Se juntará con las imágenes de las personas con las que yo me junto?. En ese momento creo que había perdido no solo el conocimiento, sino también la razón y la orientación, porque en ese entonces ya no sabía quién era la imagen reflejada, si él o yo, o mejor dicho, si yo o mi otro yo.¡Que horror!,¿Y si yo era él y lo trataba como él y no como yo?.
No quería parpadear para ver si él (o sea, mi otro yo) lo hacía primero, pero el desgraciado aguantaba tanto como yo. Luego vi que tenía la nariz sucia y le señalaba el lugar para que se limpiase. Y fue ahí que tuvo un gesto muy digno para ser sólo una imagen reflejada en el espejo. Me señaló que yo también tenía la nariz sucia en el mismo lugar que él. Y comenzamos a reírnos con carcajadas tan fuertes que hasta los vecinos nos golpeaban las paredes para que hagamos silencio. Fue uno de los momentos más divertidos y emocionantes de nuestro encuentro. Y es por eso que en ese instante comprendimos que no éramos simples imágenes, sino que éramos amigos y nos cuidábamos mutuamente. Yo le corregía los errores y él los míos para estar bien durante el resto del día, porque además no nos íbamos a ver.
Ahora cada vez que voy al baño, no solo voy a asearme y arreglarme. También voy a hacer algo que es más importante que todo eso... Visitar un amigo.


Pablo Claro

sábado, 30 de agosto de 2008

VOLAR


Este es el comienzo de algo que siempre se acaba. Porque todo se acaba. Se acaba el tiempo, se acaba el día, se acaba la noche, se acaban las pilas, se acaban las ideas, se acaba el sexo, se acaban las ganas y hasta el amor se acaba. ¡Que bueno sería que nada acabase!. Que bueno también sería poder volar. ¿Volar?. ¿Qué es volar?. Creo que es sentirse libre, como las aves. Pero no sé realmente si son libres. Quizás estén presas de sus alas y nosotros las veamos con una visión de libertad. Los besos te hacen volar. Los cabellos de una bella mujer también te hacen volar. La vista que hay desde el cielo no es la misma que desde la tierra y es por eso que el volar marca la diferencia. Volar. Volar en los brazos de una mujer que vuela es soñar que estoy volando. ¿Morir es volar o es quedarse sin haberlo hecho?. Que rabia me da, la vida pasa volando. Estoy ansioso por saber qué siente una pluma cuando se deja llevar por el viento, o una hoja cuando se desprende de algún árbol. Existen sensaciones para definir el volar, como por ejemplo: estar levitando, o sentirse en el aire cada vez que uno ve a alguien que no sólo le mueve el cerebro, sino también el corazón. Estoy seguro que podría tocar las nubes con la punta de mis dedos, pero no estoy seguro lograrlo solo. Quizás es porque mi sueño sería hacerlo pero con alguien a mi lado. La vida te da pocas posibilidades, pero lo malo es que no te avisa, y es por eso que debemos estar atentos porque siempre nos damos cuenta; pero cuando ya han pasado esas posibilidades. No me gustaría ver pasar las oportunidades delante de mis ojos. Es terrible pensar que lo pude tener y por no estar atento haberlo perdido. Será ese el motivo por el cual siempre me gusta comenzar cosas nuevas, porque la vida me muestra cada día que el comienzo de algo siempre se acaba. Porque todo se acaba. Se acaba el tiempo, se acaba el día, se acaba la noche, se acaban las pilas, se acaban las ideas, se acaba el sexo, se acaban las ganas y hasta el amor se acaba. Solo espero que la sensación y los deseos de volar... nunca se acaben.

Pablo Claro
Hoy es un dia diferente al de ayer, no significa ni mejor ni peor, sino diferente.
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